Covid-19 y el reinado del Papel Higiénico.



Quién diría que una pandemia sería la mejor promotora de ventas de papel higiénico en el canal mayorista, reflejando un aumento del 34% en ventas desde marzo de 2020. En el último boletín de ISCAM, la categoría de papel higiénico tuvo un rendimiento del 9.29%, liderando así la división de higiene y cuidado personal, hasta diciembre de 2020.

Con estas cifras, el rollo de papel está por encima de otros productos de higiene como el detergente y los líquidos de limpieza para el hogar. Muy a pesar de que al inicio de la pandemia por COVID-19 los productos como el cloro y el gel antibacterial mostraban un crecimiento favorable.

La división de productos de higiene y cuidado personal está compuesta también por el jabón de tocador y material de curación, que mostraron un desempeño estable en el último mes del 2020. Esto nos habla de la preocupación que aún existe entre los consumidores por cuidar de su salud, lo cual se acentuó sobre todo en el último trimestre del año y parece continuar en el 2021.

Un rollo de caos.

Seguramente muchos recordamos el caos en el punto de venta al inicio del confinamiento y las noticias con imágenes de personas llevando carritos de compra llenos de papel higiénico, un suceso que hasta el momento sólo la psicología pudo adjudicar a un efecto de marketing y un anaquel vacío. Luego, pudimos observar cómo empezaron limitar la cantidad de empaques de papel de baño permitidos por persona para evitar el desabasto. Esto molestó bastante a la población en general que manifestó su descontento en redes sociales.

Independientemente del posible efecto marketing, los retales y sobre todo el canal mayorista, se dio cuenta de que mostrar desabasto no era una buena idea en una época de emergencia sanitaria y confinamiento, ya que el shopper comenzó a buscar lo que necesitaba por internet. Esto fue uno de los muchos factores que ayudaron al crecimiento del e-commerce.

En ISCAM contamos con tecnología que muestra el panorama general del mercado en diversos cortes de información y tiempo. De esta forma, ayudamos al mercado del mayoreo a tener un mejor control de su stock y analizar el comportamiento de cada categoría de acuerdo a un contexto.

Con la segunda fase de confinamiento, los mayoristas tendrán que demostrar cuánto se han adaptado a esta nueva etapa y mejorar su servicio al cliente a través de una estrategia omnichannel, en la que lo más importante será adelantarse a los posibles cambios de hábitos del shopper.